
En esta versión libre de Juan Ruedi, inspirada en La lección de Ionesco, el crimen y el genocidio están a la orden del día bajo la mirada cómplice de quienes callan ante el horror de un mundo que se desmorona. Una clase magistral es la excusa para gritar el abuso y la absurda incomunicación humana frente a la irracionalidad que impide un entendimiento en pro de la vida, mientras el poder mal ejercido succiona, como un vampiro, la vitalidad de los más vulnerables.